Terapia visual en daño cerebral en las Rozas
dirigido a personas que han sufrido Ictus, TCE, daño cerebral adquirido o procesos neurológicos que afecten a la función visual
Recuperando la autonomía visual
Tras un traumatismo craneoencefálico, contusión cerebral, daño isquémico o ICTUS, la visión puede verse significativamente afectada. La rehabilitación visual especializada no sólo busca recuperar la función visual, sino fomentar la autonomía e independencia del paciente en sus actividades cotidianas.
Trabajamos de manera coordinada con tus especialistas para ofrecer un abordaje integral y personalizado
Recuperación de autonomía visual
Realizar actividades cotidianas de forma independiente
Mejora de calidad de vida
Reintegración en actividades personales y sociales
Optimización de capacidades
Maximizar el potencial visual disponible
Coordinación multidisciplinar
Trabajo integrado con especialistas
Áreas de intervención
Campos visuales
Recuperación o compensación de pérdidas de campo visual
Movimientos oculares
Restauración de la capacidad de seguimiento y rastreo visual
Integración visual-motora
Coordinación entre visión y movimiento corporal
Procesamiento visual
Mejora de la interpretación cerebral de la información visual
Adaptación funcional
Estrategias para maximizar la independencia en tareas visuales
Evaluación específica
Valoración personalizada para cada tipo de daño cerebral
¿Has sufrido un ICTUS o traumatismo craneoencefálico reciente?
La rehabilitación visual especializada puede ayudarte a recuperar tu independencia visual y mejorar significativamente tu calidad de vida. Nuestro equipo trabaja coordinadamente con tus especialistas para ofrecerte un abordaje integral y personalizado
¿QUÉ OCURRE TRAS UN DAÑO CEREBRAL?
Tras una lesión neurológica las dificultades visuales pueden manifestarse de formas distintas, provocando ALTERACIONES VISUALES Y MOTORAS:
Pérdida de campo visual: tropiezos y choques frecuentes.
Visión doble o visión borrosa.
Alteración de los movimientos oculares.
Confusión o desorganización visual.
Reducción de la percepción de profundidad.
Dificultades de equilibrio y control postural.
LO QUE EL PACIENTE PUEDE REFERIR
Se me mueven las letras al leer.
Veo peor.
Se me desdoblan las cosas.
Se me cansan y me pican los ojos.
Me tropiezo mucho.
No calculo bien las distancias.
Pierdo el equilibrio.
No reconozco los colores como antes.